viernes, 7 de agosto de 2009

Discurso final del Gran Dictador

Recomiendo encarecidamente a todo el mundo que vea esta película, si aún no la ha visto. Es una comedia terriblemente dura, en la línea de su genial creador, Charles Chaplin. Pero si la calidad de la cinta es inigualable de principio a fin, el discurso final que dirige Chaplin al mundo es -desde mi punto de vista- una de las escenas más estremecedoras de la historia del cine. El profundo sentido y la fuerza de sus palabras arrastra y sacude las almas de aquellos que son sensibles a estas manifestaciones de pasión extrema. Leer el texto, que por sí mismo es de un valor incalculable, no tiene ni de lejos el mismo efecto que escucharlo de la propia boca del genial artista.

Juzguen ustedes mismos:



El doblaje al castellano de este pasaje debió de ser un verdadero reto para el locutor; no desmerece al original, aunque naturalmente no es lo mismo; Chaplin dirigió, actuó y escribió el guión de esta película: su voz contiene los matices exactos, el tempo preciso.

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